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Nota: 1 de 5
El Último Koala negó la garantía legal de mi carro Joolz Aer2, que se rompió al mes de estrenarlo por un fallo estructural en el plegado, sin hacer una revisión adecuada, afirmando sin pruebas que “claramente lo habíamos roto nosotros” y que quizás la marca podría tener un gesto comercial enviando una pieza de recambio, pero que no estaban obligados a cubrirlo y que podrían tardar hasta un mes en darme respuesta. De la falta de respeto y tono de los empleados y encargado, mofandose de la situación y echandome de la tienda, mejor no hablar.
Tengo un bebé de un mes y, pese a ello, la tienda no ofreció ni carro de sustitución ni alternativa, dejándome sin un medio fundamental para transportar a mi bebé.
Frente a la total falta de apoyo, contactamos directamente con la marca, que sí actuó con seriedad y profesionalidad. Joolz confirmó claramente que la rotura está cubierta por la garantía y nos ha enviado un carro nuevos Esto muestra una falta de transparencia y profesionalidad por parte de la tienda El Último Koala, que intenta eludir su responsabilidad.
Como consumidora, me sentí totalmente desamparada. No recomiendo comprar aquí si quieres que respeten tus derechos y garantías y evitar un disgusto con un producto tan esencial y delicado como un carrito de bebé.
Tengo un bebé de un mes y, pese a ello, la tienda no ofreció ni carro de sustitución ni alternativa, dejándome sin un medio fundamental para transportar a mi bebé.
Frente a la total falta de apoyo, contactamos directamente con la marca, que sí actuó con seriedad y profesionalidad. Joolz confirmó claramente que la rotura está cubierta por la garantía y nos ha enviado un carro nuevos Esto muestra una falta de transparencia y profesionalidad por parte de la tienda El Último Koala, que intenta eludir su responsabilidad.
Como consumidora, me sentí totalmente desamparada. No recomiendo comprar aquí si quieres que respeten tus derechos y garantías y evitar un disgusto con un producto tan esencial y delicado como un carrito de bebé.
Respuesta de El Último Koala
Estimado cliente, nos vemos en la necesidad de responder públicamente a su reseña para aclarar los hechos ocurridos y defender la integridad y profesionalidad de nuestro equipo frente a una versión de la realidad que es totalmente falsa. Es fundamental explicar técnicamente lo sucedido con su carro para que cualquier persona que lea este comentario entienda la naturaleza de la incidencia y de lo que no cuenta en su reseña. Usted ha fracturado uno de los brazos DE ALUMINIO del carro por la mitad. La fractura que presenta su chasis se debe a estrés mecánico, lo cual indica inequívocamente que se ha producido por una fuerza de palanca excesiva y no por un defecto de fabricación. Para que el aluminio se parta de esa manera es necesario que se haya intentado forzar el mecanismo de plegado con algún elemento rígido en la cesta que impedía dicho plegado, ejerciendo tanta presión que HA PARTIDO EL ALUMINIO POR LA MITAD. Un defecto de fábrica se manifiesta habitualmente en soldaduras o remaches, en elementos moviles, pero jamás como una fractura neta en mitad de un tubo estructural causada por fuerza externa. Las evidencias físicas del producto demuestran que el daño ha sido causado por un mal uso accidental o negligente, lo que invalida técnicamente su relato sobre un fallo espontáneo del producto. Le animamos a subir si lo desea, a esta misma reseña, las fotografías del estado en el que ha dejado el carro para que los lectores de esta reseña puedan entender a lo que nos referimos y lo que trata de ocultar. Más allá de la cuestión técnica que es indiscutible, lo que consideramos inadmisible y debemos denunciar es el trato que ha dispensado a nuestros empleados. Incluso antes de acudir a la tienda física o de habernos remitido la información necesaria para abrir la incidencia, su actitud ha sido completamente desproporcionada. Hemos registrado mas de una decena de contactos, entre llamadas y mails en un plazo de apenas 24 horas, saturando nuestra atención al cliente con una insistencia injustificada. En cada una de esas interacciones, su actitud hacia el personal ha sido altiva y agresiva. Resulta intolerable que haya recurrido reiteradamente a amenazas amparándose en su supuesta condición de abogada con el único objetivo de amedrentar a nuestros trabajadores y exigir una solución inmediata saltándose los procedimientos legales de garantía. Incluso el servicio tecnico de Joolz la ha descrito como "muy impaciente" en la contestacion a nuestra solicitud para que les ampararan el chasis que han fracturado ustedes, pero que como fabricante, han preferido reemplazar antes tener que soportar lo que su actitud ya avecinaba. En El Último Koala respetamos escrupulosamente la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, pero dicha ley también protege contra el abuso de derecho y no ampara el acoso a los empleados. Nuestro equipo tiene derecho a trabajar sin ser sometido a coacciones ni faltas de respeto, independientemente de la profesión que ostente el cliente.